Elige dos de los siguientes personajes e imagina un relato de aproximadamente 100 palabras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se puede llamar Alfonso, o Luis Alfonso. Ronda los 40. Hijo de familia adinerada, es la "oveja negra" de su casa. Mujeriego, bebedor, jugador, un poco vaina, se ha gastado casi toda su parte de la herencia -anticipadamente, pidiendo préstamos a sus padres y hermanos-. Sobrevive trabajando de relaciones públicas, promocionando salas de fiestas y vendiendo las pocas cutre-exclusivas que le permite un antiguo noviazgo con una famosa modelo y actriz, Leticia Valls. En definitiva, es un cretino, pero va tirando.

Está en esta edad en que la juventud primera ya se ha ido, pero aún no puede considerarse vieja. Alguien diría que está en la madurez, una edad buena para replantearse su vida. Carmen piensa que sí, que esta en una buena edad, se acerca a los cuarenta, se siente bien en general, es capaz aún de subir a las cimas que más le gustan, siente ganas de hacer cosas nuevas; Puede mirar al pasado sin demasiado pesar. Su vida transcurre en una gran ciudad, su trabajo es rutinario, su vida personal se limita a su marido y a sus dos hijos, pero nada de esto le pesa, sabe a través de sus sueños crearse una realidad diferente, más creativa, siempre esperando un cambio, algo diferente aunque en realidad no sabe lo que es.

Se llama Adela, es una chica rebelde, nunca se conforma con nada ni siquiera con ser chica, le gustaría haber nacido chico. No le gusta su aspecto y por eso no se arregla nada, ni siquiera el pelo. Vive a costa de los padres porque ella no tiene la culpa de haber nacido. Cada vez que puede se va de casa y cuando se cansa de estar fuera, viviendo de lo que puede, vuelve otra vez a seguir haciendo el vago y a que la familia la mantenga. Tiene 32 años, nunca ha trabajado y no piensa hacerlo nunca. No piensa que sus padres pueden necesitar su ayuda, a ella no le importa nada, solo ella.

Antoine y Emmanuel son gitanos franceses, padre e hijo. Hace 5 años que están en España. Viven en la Barceloneta y se dedican a la chatarra. Son los dos de aficiones sencillas: comer bien, beber mejor y alguna que otra visita a las mujeres de mala vida. Antoine es callado, severo, muy arraigado en sus costumbres. Nunca ha querido vivir en una casa y, aunque su hijo le ha convencido en varias ocasiones de que viva con él, siempre ha preferido la libertad de una rulote. Emmnuel, con veinte años menos que su padre, al relacionarse más con los payos, ha adquirido ideas diferentes, como tener un horario fijo de comienzo en la recogida, ahorrar un poco, ampliar el negocio y montarse por su cuenta. Es más ladino que su padre y nunca olvida las ofensas. Siguen la pista de Alfonso, que les debe cinco millones desde que quitaron de en medio a un prestamista que le amenazaba de muerte.

Se llama Alberto. Es una persona  alegre y competitiva. Viste de sport. Es un universitario un poco rebelde. No está de acuerdo con las normas que le imponen. No le gustan las cosa muy cuadradas. Se rebela ante la injusticia. El iría más al grano. Va más allá de los moldes establecidos. Esto le trae problemas con algunos compañeros y la mayoría de los profesores. Tiene amigas aunque Aurora es la que más le gusta, no sabemos lo que durará.

Estrella Montoro. Fue la primera actriz del gran teatro Goya, guapa, inteligente, simpática. Lo tenía todo, rompía los corazones, pero fue el suyo el que quedó roto al enamorarse de un vividor. Cuando se dio cuenta de su fracaso, abandonó su fama y posición y se dio a la bebida y a la indigencia. Rescatada por Amancio hace ya 30 años, consiguió su equilibrio emocional. Siempre fue de personalidad intuitiva, un poquito fisgona  y pícara. Hoy sabe utilizar sus experiencias y sacarles el mejor partido. Sin embargo, de vez en cuando, la dulce amargura de sus recuerdos la lleva a momentos muy nostálgicos.

Amancio nunca ha concebido la vida sin dinero. Es un hombre callado y decidido, emprendedor y coherente. Desde que se hizo cargo de la dirección del casino, se está volviendo más violento y oscuro. Quiere tanto a su hija Adela que la acepta, aunque no entiende nada. Sólo es feliz y sincero con su amante.

Aurora esconde algo. Combina la sencillez con la elegancia. Ofrece una mezcla perfecta de glamour y camaradería. Sabe que su momento no ha llegado, pero no quiere que se note que lo busca. A sus veintipocos años atesora una experiencia superior a la de los que la rodean. Ha trabajado como guía en viajes exóticos y conoce medio mundo. Tuvo una relación con su jefe George Forn que determina todo su comportamiento y, aunque le odia con todas sus fuerzas, hace el papelón de su mejor colaboradora. Ya lo tiene todo planeado.