1. Copia este fragmento de Pérez Galdós, pero cambia las expresiones que van en negrita por otras sinónimas.

Las gotas menudeaban. De pronto, una racha del Noroeste sopló con fuerza, levantando remolinos de polvo, pues la tierra apenas se había mojado, y azotando con violencia suma a los paseantes, los obligó a detenerse un momento. En poco tiempo la nube parda se extendió por todo el cielo, cubriéndolo.  Los viejos álamos de tronco leproso y de sonoras hojas se encorvaban gimiendo y sacudían las ramas con movimientos de desesperación.  El viento, después de pasar rozando los tejados y arrastrando tras sí todas las tejas que no estaban seguras, caía con furia sobre el mar, y embistiendo las olas, las ahuecaba, silbando en los cóncavos cilindros de ellas y esparciendo su espuma.  Había desaparecido el horizonte, y cielo y tierra eran una inmensidad blanquecina, todo agua, todo bruma.  De repente, veloz culebra de fuego azulado cruzó el espacio vibrando fugazmente en él, como vibra el pensamiento dentro del cerebro, y después sonó allá arriba con hondo estrépito de mil montañas que  parecían rodar, chocando unas con otras. La lluvia empezó a caer fuerte, punzante, espesa, torrencial.

2. Elabora una descripción de un momento, un lugar y una situación que te resulten emotivos, espectaculares, especiales...