Después de leer el artículo, haz una lista de tus manías. Elabora con ella un texto de unas cien palabras que gire en torno a una idea central, una tesis, que tenga una organización concreta, que hay que explicar antes de redactarlo.
SOFÍA RUIZ DE VELASCO, EL PAÍS, 05 de diciembre de 2011
El mundo se divide entre dos especies irreconciliables: supersticiosos y no supersticiosos. Ninguna persona del grupo 1 entenderá jamás a las del grupo 2, y al contrario. De hecho, los no supersticiosos tendemos a evitar a los supersticiosos por dos razones: La primera es que dan yuyu porque ven fatalidades hasta en un lindo gatito. La segunda es que complican la convivencia con eso de no recibir la sal en mano y con los absurdos rodeos para evitar pasar bajo una escalera. No obstante, hasta los descreídos caemos alguna vez en el ritual de la superstición, bien sea por tradición (las uvas de Nochevieja y otros ritos) o por si acaso.
Por si acaso las novias llevan el día de su boda algo azul, algo prestado, algo nuevo y algo viejo, aunque es una superstición que se ha demostrado del todo ineficaz. Por si acaso no abrimos el paraguas dentro de casa, ni dejamos un sombrero sobre la cama, ni nos vestimos de amarillo (aunque esto solo vale para los actores de teatro). Algunos hasta tienen prendas fetiche y los calcetines de la suerte sufren un desgaste extra en momentos clave para conjurar la suerte: oposiciones, entrevista de trabajo, primera cita. Pero, ¿por qué hay tantas supersticiones relacionadas con la ropa?
"La ropa es nuestro mejor cómplice. Siempre responde a lo que le pedimos", dice Amalia Descalzo, profesora de Historia de la Indumentaria en el Instituto Superior de Empresa y Moda e historiadora del Museo del Traje. Si uno quiere pasar desapercibido, llamar la atención, mostrar conformismo, incomodidad o respeto, recurre a su atuendo. Si uno quiere protegerse contra el mal fario también.
No ganó el Oscar...
La mayor parte de las supersticiones se relacionan con fenómenos meteorológicos, con comida y con ropa o accesorios. Las supersticiones, obviamente, se ligan a lo cotidiano pues de algún modo (no todas) tienen su origen en un principio razonable. Como explica Marvin Harris en su libro 'Vacas, cerdos, guerras y brujas' muchos de los ritos sagrados de las religiones tienen una explicación mundana. El "amor a las vacas" hindú servía para proteger un animal esencial en la economía agrícola de la India, igual ocurre con la aversión al cerdo en las religiones judía y musulmana. Las malvadas brujas voladoras que inquisidores y vecinos juraban ver surcando los aires en su escoba no eran más que mujeres que discrepaban de la iglesia y por lo tanto debían ser exterminadas antes de perjudicar la cohesión católica. En otra escala, lo mismo ocurre con las supersticiones: las tijeras abiertas dan mala suerte porque son peligrosas, lo mismo que pasar por debajo de una escalera. Tirar la sal era un despilfarro cuando se utilizaba como moneda de cambio.
"La superstición en la moda no afecta a la forma de los vestidos sino que se soluciona con los complementos y con el valor simbólico de los colores (dependiendo de la cultura y del país)", explica Amalia, quien puntualiza que no hay respaldos documentales sobre este tema. El simbolismo de los colores es fundamental para forjar estas supersticiones. Por ejemplo, ese "algo azul" que debe llevar una novia tiene un significado: "El azul es sinónimo de fidelidad, al menos en el mundo anglosajón", explica Josie, estilista y profesor del IED. De hecho, al azul más puro se le llama 'true blue'. Llevar ropa interior roja para recibir al año nuevo es una forma de conjurar buenos presagios pues el rojo es el color del impulso, de la fuerza. El dramaturgo Moliére murió tras representar una obra vestido de amarillo y el color se ha quedado con la mala fama. También está el verde y ese refrán absurdísimo "la que se viste de verde por guapa se tiene", que no se relaciona con supersticiones pero sí con la interpretación de los colores. El negro, por supuesto, es el color de la protección. Se utiliza en muchas culturas en el ritual del enterramiento como símbolo de duelo. El negro muestra tristeza y recogimiento en la cultura popular. Y el negro protege pues es un color comodín, elegante y seguro.
En el imaginario popular los supersticiosos se identifican con personas incultas, amigas de la especulación y del drama, pero la realidad muestra otra cosa. Muchos personajes ilustrados han sido supersticiosos y lo han reflejado en su atuendo. Principalmente, como recuerda Amalia Descalzo, en sus complementos, mucho más adecuados para la superstición. "En los cuadros del siglo XVII todos los niños aparecen decorados con infinidad de objetos contra el mal de ojo y los malos espíritus. Esto se debe probablemente a la altísima mortalidad infantil de la época", explica Amalia. Estos niños llenos de sonajeros, campanitas y patas de conejo no son hijos de campesino iletrados sino que son infantes e hijos de la más alta nobleza, que eran quienes se retrataban. "Un ejemplo es el cuadro 'Felipe Próspero' de Velázquez. El mensaje va mucho más allá de lo puramente decorativo", cuenta Amalia.
En la indumentaria tradicional se refleja la España supersticiosa. La collarada de la Alberca, por ejemplo, es el collar que llevaban las novias de esta zona de Castilla y servía para conjurar a la buena suerte. También se bordaban en los trajes elementos para atraer la buena fortuna o se cosían accesorios. Amalia Descalzo recuerda los trajes de Christian Lacroix que se exhibieron en la exposición 'Genio y Figura', en el Museo del Traje, y cómo estos llevaban bordados para la buena suerte. "Los trajes de Lacroix estaban inspirados en la indumentaria tradicional española pero, concretamente, en aquella que llevaba amuletos, joyas contra el mal de ojo u otros males", cuenta Amalia. A Lacroix siempre le interesó la indumentaria popular española, pero no solo esta, también la oriental o la de Europa del Este. Y es ahí, en la tradición popular, donde se insertan las supersticiones, que se convierten en rituales costumbristas hasta para los descreídos gracias al "por si acaso".
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Daniel acero MI PRIMER DIA DE ADIVINO
danilord5@hotmail.com
Todo comenzó el día que empecé a creer en mi mismo, yo era un joven muy pesimista que no creía en los milagros, cuando me di cuenta un día en casa de Lucas, sucedían cosas extrañas solo pasaban cuando yo estaba allí. Su abuela que vivía con Lucas, cada vez que me presentaba en casa de ellos, se sobre saltaba y me decía cosas extrañas,como...tu sitio esta allí arriba!! Hay que decir que la abuela de Lucas no estaca muy bien, a sus 96 años ya empezaba a desvariar, pero bueno lo que si es cierto que cada vez que yo estaba en esa casa, se escuchaban cosas extrañas, también parecía que en los espejos aparecían números, cifras que solo veía yo, mi colega Lucas no los veía. Me fui al baño me remoje la cara y el cogote y cuando me incorpore me mire al espejo y vi un numero de 5 cifras que no se me olvidara jamas, corrí a la habitación donde estaba mi amigo y se lo expliqué, Lucas no daba crédito a lo que le estaba contando, fue su abuela la que en ese justo momento comenzó a gritar, QUE EMPIEZA!! QUE EMPIEZA!! Corrimos al comedor donde estaba ella ,viendo el telediario y la noticia que estaban dando en ese momento, era, que en un pueble cito de España muy pequeñito y humilde había sido agraciado, con en el mayor bote de lotería de la historia, el numero era el que yo minutos antes había visto en ese espejo del baño.
Miguel A. Galiana CFGS (Vespre)
Manías
La definición de Manía: Trastorno mental que se caracteriza por la presencia obsesiva de una idea fija. Podemos dar por seguro que todos y cada uno de nosotros tenemos nuestras pequeñas manías que se manifiestan en el día a día a lo largo de nuestra vida y pueden trasformarse en una obsesión normalizada.
Los Famosos suelen tener manías muy excéntricas como por ejemplo el director y actor Woody Allen tiene tanto pánico a los gérmenes que procura viajar siempre en avión privado, y aún así siempre lleva mascarilla y se toma la temperatura cada dos horas. Otro sector muy maniático son los toreros, soldados o bomberos, el peligro que les acecha en su profesión es tal que se aferran a rituales o objetos que puedan protegerles, al menos en sus mentes.
El futbolista que repite el mismo ritual antes de picar una falta o penalti, el tenista que revisa las redes de su raqueta a cada punto o el jugador de baloncesto que personaliza la manera de lanzar sus tiros libres, llegan hacerse populares por sus manías propias y que identifican el carácter y personalidad de cada jugador.
Podremos encontrar que existen las manías médicas como por ejemplo el comer hielo compulsivamente dice ser por falta de hierro en la sangre entre otras muchas más.
Mi humilde conclusión es que, las manías son tan personales y variopintas que acentúan nuestras inseguridades y miedos.
Patricia Garcia Garcia CFGS VESPRE MANIAS Todos tenemos nuestras manías. Algunos al salir de casa revisan tres veces que han cerrado bien con llave, otra muy frecuente es el no poder evitar morderse las uñas o lavarse las manos continuamente, estas pequeñas obsesiones pueden decir mucho sobre nuestra personalidad. Hay más comunes que otras, existen tantas como tipo de personas como el ser ordenado, pensando en mi seria el no poder salir de casa sin la cama echa o ver platos sin lavar. Incluso algunas muy estúpidas como pasar por un paso de cebra pisando solo las líneas blancas o fijarme en las matrículas de los coches. En conclusión: la mayoría de las manías siempre te van a rodear en tu día a día.
Jesús soy Patricia Garcia del turno CFGS VESPRE . al enviarte el texto de manías se a juntado todo el texto sin tenerlo asi ya te lo daré en mano para que veas el bueno o el correcto.
MANÍAS
Todos tenemos nuestras manías.
Algunos al salir de casa revisan tres veces que han cerrado bien con llave, otra muy frecuente es el no poder evitar morderse las uñas o lavarse las manos continuamente, estas pequeñas obsesiones pueden decir mucho sobre nuestra personalidad.
Hay más comunes que otras, existen tantas como tipo de personas como el ser ordenado, pensando en mi seria el no poder salir de casa sin la cama echa o ver platos sin lavar, Incluso algunas muy estúpidas como pasar por un paso de cebra pisando solo las líneas blancas o fijarme en las matrículas de los coches.
En conclusión: la mayoría de las manías siempre te van a rodear en tu día a día.
HOLA, MIGUEL ÁNGEL:
Miguel A. Galiana CFGS (Vespre)
Manías
La definición de Manía: Trastorno mental que se caracteriza por la presencia obsesiva de una idea fija. Podemos dar por seguro que todos y cada uno de nosotros tenemos nuestras pequeñas manías que se manifiestan en el día a día a lo largo de nuestra vida y pueden trasformarse en una obsesión normalizada. SOBRA
Los Famosos suelen tener manías muy excéntricas COMA como COMA por ejemplo COMA el director y actor Woody Allen tiene tanto pánico a los gérmenes que procura viajar siempre en avión privado, y aún AUN así siempre lleva mascarilla y se toma la temperatura cada dos horas. Otro sector muy maniático son los toreros, soldados o bomberos, el peligro que les acecha en su profesión es tal que se aferran a rituales o U objetos que puedan protegerles, al menos en sus mentes.
El futbolista que repite el mismo ritual antes de picar una falta o penalti, el tenista que revisa las redes de su raqueta a cada punto o el jugador de baloncesto que personaliza la manera de lanzar sus tiros libres, llegan A hacerse populares por sus manías propias y que identifican el carácter y personalidad de cada jugador.
Podremos encontrar que existen las manías médicas como por ejemplo el comer hielo compulsivamente dice ser DICEN QUE ES por falta de hierro en la sangre entre otras muchas más.
Mi humilde conclusión es que, SIN COMA las manías son tan personales y variopintas que acentúan nuestras inseguridades y miedos.
Excepto agunos errores, bien expresado y organizado.
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HOLA, PATRICIA
MANÍAS
Todos tenemos nuestras manías. COMO TESIS, POBRE.
Algunos al salir de casa revisan tres veces que han cerrado bien con llave, PUNTO otra MANÍA muy frecuente es el no poder evitar morderse las uñas o lavarse las manos continuamente, estas pequeñas obsesiones pueden decir mucho sobre nuestra personalidad.
LAS Hay más comunes que otras, existen tantas como tipo de personas COMA como el ser ordenado, PUNTO pensando en mi seria ACENTO el no poder salir de casa sin la cama echa HECHA o ver platos sin lavar, Incluso algunas muy estúpidas como pasar por un paso de cebra pisando solo las líneas blancas o fijarme en las matrículas de los coches.
En conclusión: la mayoría de las manías siempre te van a rodear en tu día a día.
IDEAS POCO INTERESANTES, MAL ORDENADAS.
Hola Jesús te dejo aquí el resumen de ''el descalzo'' y lo de las manias.
Las manías
Puede que la gente diga que no tiene manías, pero lo cierto es que todos tenemos alguna y además otras de ''uso'' general que más personas tienen en común. Una de mis preferidas es cuando la gente ¡se rasca el culo y al momento de acabar se rascan la nariz! ¿¡Pero que carajo!? Y por ejemplo una que seguro hemos echo todos, que es la de sonarse los mocos y al acabar abrir el pañuelo... Vamos a ver... ¿que te puedes encontrar? ¿Oro? Al igual que cuando se conduce, que uno piensa que dentro del coche ¡no se le ve! Pero no es así, ese dedo metiéndose por la nariz y girando buscando petróleo, lo vemos todos los que estamos cerca. Una cosa que me molesta un poco que me diga mi novia cuando estoy en mi casa, es que cuando acabe de estar en el baño baje la tapa, yo me digo ¿para qué? Si en mi casa solo somos tíos y no necesitamos la tapa bajada para mear. Pero bueno, son costumbres que se cojen con el tiempo supongo, la convivencia es lo que tiene, como lo de echar el cola cao antes que la leche para hacer grumos o viceversa y ¡pobre de ti como no lo hagas bien! Y por excelencia, de las que no soportaré nunca es la de fumar en la mesa en la que se come. Puaagggh!
Un cruce heroico
Temiendo las consecuencias de su desobediencia, el comandante le felicitó junto con el resto de la tropa y dejó de ser ''el descalzo''.
Manuel Vaqué, es un conductor de camiones, que está destinado a una unidad de transportes en su división que hace constantes viajes de suministros. A su comandante no le cae muy bien así que lo intenta marginar del resto, en señal de protesta él se quita las alpargatas, así se gano el temporal mote de ''el descalzo''. Al llegar al río, el objetivo era cruzar lo con los camiones para abastecer a las tropas del otro lado. A causa de los ataques de los cazas Stuka los camiones no podían salir, o los perderían. Vaqué estaba harto de esperar a que el comandante se le antojara dar la orden de salida, y asumiendo grandes riesgos, arrancó con todos los camiones que le seguían pensado que la orden se había dado. Al llegar todos los soldados le felicitaron incluido al comandante el cual cogió el primer par de botas y se las dio al ''descalzo''.
Ricardo García Gonzalvez CFGS Tarde